La historia que vais a leer está basada en una salida que hice con mis amigos el año pasado. Cualquier parecido de los personajes con la realidad... es cierto! Así que, ¡a caminar!
domingo, 9 de noviembre de 2008
Aire puro
A pie por l'Anoia


De camino, Nicolasa quiso enseñarles la ciudad de Manresa, y dio unas cuantas vueltas por sus calles, cosa que los demás interpretaron como falta de orientación para encontrar el camino de salida.
Al llegar a Barcelona, estaban rojos como tomates y casi no se tenían en pie, pero estaban contentos, aquél había sido un día especial, en el que habían compartido risas y habían hecho crecer su amistad.
sábado, 1 de noviembre de 2008
El encanto del Mediterráneo (segunda parte)
Las playas de Sardegna son preciosas. El agua es de un verde turquesa tan cristalino, que puedes ver los peces del fondo del mar. Como estábamos ya en el mes de octubre (qué placer hacer vacaciones cuando todos han vuelto ya!), a la tranquilidad del agua se sumaba la escasez de turistas en la costa, y eso permitía disfrutar mucho más del paisaje, y que las gaviotas se acercaran a la orilla sin miedo.
Apuntes de gastronomía.
La mejor pasta que he comido en Italia la probé en l’Alguer: spaghetti alle vongole, gnocchi ai funghi, penne all’arrabbiata. Este último plato tiene un nombre bastante apropiado, ¡enseguida te pones a rabiar de lo que pican! (llevan guindilla). Todavía recuerdo el escozor en la lengua y el paladar que aumentaba con cada bocado. En fin, se los tuvo que comer mi novio, que queriendo parecer un hombre duro, ni protestó. Y de postre, las deliciosas seadas, el dulce típico sardo, hecho de harina y huevo, relleno de queso y cubierto con miel. Buon appetito!
El encanto del Mediterráneo
Hace dos años viajé a la isla de Sardegna (Italia) con mi pareja. Era el viaje más largo que hacíamos juntos. Viajamos en avión hasta l’Alguer, una ciudad con pasado catalán y muy frecuentada desde que se inauguró la línea Girona-Alguer de Ryanair, según nos explicaron allí sus habitantes. La gente más mayor sigue hablando alguerés, aunque son ya pocas las familias que lo transmiten a sus hijos. Es muy curioso oír hablar alguerés, un dialecto del catalán con un fuerte acento italiano. Pero la influencia catalana sigue todavía presente en l’Alguer; por ejemplo, los rótulos de las calles están escritos en catalán: Les quatre cantonades, Lo portal nou; hay un trenino catalano, pintado de amarillo y rojo, que te lleva a recorrer las calles de esta ciudad; l’Òmnium Cultural de l’Alguer organiza cursos de catalán y actividades para fortalecer las relaciones entre els Països Catalans. Aquí os dejo la letra de una canción de Franca Masu, una cantante algueresa; hablando de viajes, la canción es del disco titulado El Meu Viatge.L'alè
Què fas, què penseràs,
si aquesta nit t’adonaràs
de la mia despedida,sense un sospir,
sense un lament,
sense més dir-te adéu.
No cal abandonar
llit i llençols, sinó els teus ulls
que mai més sigaran iguals
damunt dels meus.
I en els meus dies que vengaran
seré una fulla
perduda en la mar sense fi,
perduda dins de mi,
besada per la mar tant dolçament.
Si dins la mia sang
viu la malenconia
que espavila els records,
ajuda’m a espantar-la,
forsis se n'anirà.
Ja sento l’alè
des dels meus ulls als llavis,
que em diu:
- abraça’m,
res ja no serà igual.