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miércoles, 6 de enero de 2021

Turismo en tiempos de pandemia

No estaba claro que este año volviera a salir la guía Nurichelín. Con las restricciones impuestas a la movilidad desde que el coronavirus se instalara entre nosotros, se hacía difícil planificar un viaje para el verano, aunque fuera cerca de casa. Pero a veces los planes de última hora son los mejores, y este año pudimos hacer un par de semanas de turismo nacional. Viajamos a Navarra y Asturias, y de vuelta de esta última hicimos una parada en el pueblo del padre de Vicenç, Torrepadre, en la provincia de Burgos. Tuvo que identificarse como Vicentín para que lo reconocieran, y todos se asombraron al ver el cambio físico que había experimentado y al recordar que de pequeño era rubio. Una vez allí, la experta guía sacó papel y lápiz para tomar sus apuntes y valorar el pueblo, que se había presentado al prestigioso concurso “Ese pueblito bueno” en la categoría “Ancha es Castilla”.

-Apartado naturaleza y patrimonio.

Precisamente lo que abundaba por esos parajes era la naturaleza, aunque no la naturaleza verde y fresca que habíamos encontrado en Asturias, sino ya un poco más seca como corresponde a esas tierras. Torrepadre está situado a orillas del río Arlanza, hasta el que llegamos dando un paseo con los primos de Vicenç cuando la lluvia nos lo permitió, ya que tuvimos un par de días de mal tiempo. Por el camino hacia el río pasamos por un campo de patatas y un campo de cebollas; y llamadme urbanita, pero era la primera vez que veía las cebollas fuera del supermercado!


Campo de cebollas
Campo de cebollas

El pueblo tiene su iglesia y su plaza, y las antiguas escuelas, donde ahora está el ayuntamiento. Y la casa de los abuelos había sido reformada con un estilo moderno y práctico, y con un aspecto diferente al que él recordaba de la última vez que estuvo allí. ¡Qué tiempos aquellos de la Gloria!, la habitación más calentita de la casa.

Antiguas escuelas


Iglesia de San Esteban

Casa familiar


En el pueblo no hay tiendas, así que para hacer las compras habituales durante la semana, se desplazan a Lerma. En Lerma hay muchos asadores y un casco histórico muy bonito, donde destaca el Palacio de los Duques de Lerma, que actualmente es un parador nacional de turismo.

Lerma

Palacio ducal

-Apartado gastronomía.

Qué decir de lo más típico de Burgos: ¡la morcilla! Entre la familia había discrepancias sobre cuál era la más buena; nosotros compramos la de Lerma, que se ve que tiene bastantes adeptos. Pero lo mejor fue ver cocinar a la tía Nieves y a la prima Nuri; me venían recuerdos de ver a mi abuela en la cocina del pueblo, haciendo esos platos sencillos pero deliciosos porque son los platos de siempre: calamares rellenos en su tinta, pollo empanado, paella de arroz, o flan de huevo. Y es que a nosotros no es difícil ganarnos por el estómago! Como cosa curiosa diré que la tía se dirigía a mí a la hora de explicarnos cómo preparaba los platos, dejando patente el pensamiento arcaico de que la cocina es para las mujeres.
Los primos nos llevaron también a la bodega familiar, donde nos tomamos un vino totalmente casero. Y allí estuvimos, sentados al fresco de los últimos días de verano, mientras ellos se ponían al día de sus vidas y yo conocía un poco más a su familia a través de sus recuerdos de cuando eran pequeños y se reunían allí todos los primos.

-Apartado diversión.

Vicenç ya me había dicho que Torrepadre es un pueblo muy muy pequeño, que no esperara encontrar tiendas, bares o ambiente nocturno, ni siquiera muchos vecinos. Pero bar sí que había, ¡qué más se le puede pedir a un pueblo en España! El antiguo teleclub donde los vecinos se reúnen un rato antes de comer o de cenar para tomar algo o hacer un aperitivo.
Podríamos incluir también en este apartado la sesión de fotos familiares. Sacaron los álbumes y echamos unas risas viendo los atuendos y los peinados que estaban de moda hace 30 años. Y allí estábamos, buscando parecidos entre primos y pasando un buen rato en familia.
Y no podemos olvidar a las amigas de la tía Nieves, que pasaron un rato por casa y nos divirtieron con sus anécdotas y trucos sobre cómo evitar las multas por saltarse el confinamiento o no llevar mascarilla. ¡Unas auténticas especialistas!
En Torrepadre encontré el auténtico pueblo de Castilla, que no pretende ser un lugar encantador ni turístico, pero sí un hogar para sus habitantes, los cuales te hacen sentir como en casa si vas a pasar unos días. Así que no sé si es el ganador del premio porque la cosa está muy reñida entre todos los participantes, pero se lleva una mención especial por lo que significó el viaje.



lunes, 28 de octubre de 2019

Al fresquito de Galicia

Hace tiempo que no cuento nada nuevo por aquí. Y no es porque no haya hecho viajes y salidas en estos últimos meses (¿años?). Diré que me reservaba para algún viaje especial, como el de este verano, de esta manera quedo bien con mis anfitriones y justifico mi pereza o mi “falta de tiempo” para escribir algo interesante.

Mis vacaciones este año duraron solamente una semana y decidimos no viajar muy lejos. Pero todo es relativo, porque si vas a Galicia en coche, por eso de ahorrar unos euros, el viaje se te hace más largo que un día sin pan. Nuestro principal objetivo era visitar el pueblo de Esther, Vilanova, en la provincia de Orense, ya que éste se había presentado como candidato al premio "Ese pueblito bueno", inscrito en la categoría "No es lo que hay, es lo que se siente".
La primera parada antes de llegar a Galicia fue en Ponferrada, para visitar al día siguiente Las Médulas, unas minas de la época de los romanos en la comarca del Bierzo. Todo un espectáculo de imponentes rocas de color rojizo. 


Las Médulas

Antes de llegar a Vilanova encontramos un obstáculo. Un camión que transportaba el equipo para la orquesta de las fiestas cortaba la carretera en el pueblo de Ponte, a 3 km. Así que dimos un rodeo, que valió la pena, porque los paisajes por aquella zona son muy bonitos, auténticos pueblos de montaña. Un rato más tarde llegamos a destino sin más contratiempos. Me puse mis gafas para estar bien atenta a todo, saqué libreta y bolígrafo, y comencé con mis valoraciones.

-Apartado naturaleza y patrimonio
Tuvimos muy buen tiempo esos dos días, hicimos pequeñas caminatas para hacer hambre, una de ellas a unas antiguas minas de Wolframio, aunque lo que quedaba de ellas estaba bastante en ruinas; no les habría costado nada darles un pequeño retoque antes de la visita de los jueces.





Minas de Wolframio

Vimos rebaños de ovejas cruzando el pueblo, alguna cabra perdida por el monte (más que verla la oímos), paisajes verdes hasta donde alcanzaba la vista y un cielo plagado de estrellas en una noche despejada. Todo ese ambiente idílico y de postal nos habían preparado nuestros anfitriones. Aunque Esther siempre nos decía que en su pueblo no había nada, a mí me encantó; quizá porque encontré ese "nada" que de vez en cuando necesitas en tu vida, y que la gente de ciudad buscamos en entornos rurales como ese.




Vilanova

Nos llevaron al embalse de Prada, donde hay una zona recreativa con bar, y una playa para los bañistas. En esos días de verano hay luz hasta casi las diez de la noche, aunque cuando el sol se pone la temperatura baja unos cuantos grados.



Puesta de sol en el embalse de Prada

Nos acompañaron el último día por la Ribeira Sacra, visitamos el Monasterio de San Pedro de Rocas y el Monasterio de Santo Estevo. El primero es muy curioso, ya que está construido en la propia roca. Por la tarde fuimos al Cañón del Sil, con sus impresionantes vistas del río desde los Balcones de Madrid. Allí nos despedimos de Esther y David, y fue una lástima que no pudieran recorrer con nosotros las aguas del Sil con el catamarán.


Monasterio de San Pedro de Rocas


Cañón del Sil

Todo ese paisaje me hizo recordar mi primera visita a Galicia, haciendo el camino, pero eché de menos ver algún hórreo; según me dijo Esther, no son frecuentes por esa zona.

-Apartado gastronomía
En las Médulas probamos el botillo, especialidad gastronómica de la zona, y ese fue el inicio de un sinfín de festines culinarios durante el viaje.
El día que llegamos a Vilanova nuestros amigos nos recibieron con una buena cena: ensalada, empanada de carne, de atún, y una tarta para celebrar el cumpleaños de Esther, aunque no era necesario celebrar nada para tener ganas de llenar la barriga!
Como aspecto negativo diré que nos habían ofrecido pulpo a feira y luego no pudimos comerlo, alegando en su defensa que el familiar que lo preparaba se había jubilado hacía poco. Tomo nota de la circunstancia...
Comimos también en el Parador del Monasterio de Santo Estevo. La comida estaba buena, pero sinceramente creo que disfruté más de los auténticos restaurantes de carretera en los que nos deteníamos sin planearlo.



Ya de vuelta en Bareclona, recibimos unas fotos de Esther en las que nos mostraba los manjares que probaron el día de la fiesta del pueblo, nada menos que empanada para cuarenta personas y flan de ochenta huevos (huevo arriba huevo abajo); no sabemos si querían ponernos los dientes largos al ver lo que nos habíamos perdido o simplemente compartieron su alegría inocentemente.

-Apartado diversión
Nos instalamos en “el apartamento”, y antes de irnos a dormir, echábamos una partidita los cuatro a un juego de preguntas ¡de hace 30 años!  David intentó ganarme pero no lo consiguió, jaja. ¡Cómo nos reímos con Shogun! Sabíais que Carlos Mata presentó en TVE 1 un programa llamado Pero, esto qué es?. Vicenç se pasaba casi toda la velada durmiendo, pero cuando se despertaba nos dejaba anonadados con respuestas como la del Talgo, tren que debe su nombre a sus dos fundadores. 
Pero lo que más dio de sí, fueron unos vídeos inspirados por mi tía y protagonizados por Pollo y Angry, las estrellas del momento para cualquier felicitación de santo o cumpleaños. Nuestros amigos colaboraron con entusiasmo en la elaboración de los vídeos. No sabemos si mi tía se lo tomó tan bien...



Nuestro viaje prosiguió por las comarcas de Orense y Lugo, pero ya no pudimos disfrutar de la compañía de nuestros amigos, que nos habían tratado estupendamente. El tiempo también cambió, tuvimos días de lluvia que no nos impidieron disfrutar de todo lo que hicimos. Seguimos comiendo y comiendo, pulpo, cachopos, chuletones...en general más carne que pescado. Juanjo nos había recomendado un par de restaurantes, uno de ellos cerca de Foz, en la costa. Y el último día visitamos la Playa de las Catedrales, casi en la frontera con Asturias, una playa no recomendable para pasar el día tumbado al sol, ya que hay mucha gente e incluso se forman colas para bajar a la arena; sin embargo es muy curioso ver como quedan al descubierto las formaciones rocosas cuando baja la marea.

Playa de Las Catedrales

Un fin de viaje bastante interesante, pero ya nada era igual que en esos dos días, porque echábamos de menos a nuestros “pollos”.

PD: Y como sé que estáis esperando el veredicto final, os diré que no tengo más remedio que otorgar un empate a los 3 pueblos visitados con mis amigos, así que ya pueden ir pensando en volver a invitarme y sacar sus mejores galas, porque hay una medalla en juego.

sábado, 18 de enero de 2014

Ese pueblito bueno

Cada año la guía Nurichelín otorga un premio al pueblo mejor considerado de España. La valoración se lleva a cabo tras la visita de los pueblos candidatos por parte de una renombrada experta en lo que podríamos llamar "la cuestión es no parar en casa". Este año la cosa ha estado muy reñida, y en nuestra revista semanal vamos a publicar los aspectos que se han tenido en cuenta en la votación del mejor pueblo. Los candidatos al premio "Ese pueblito bueno" han sido:

-Baeza o la perla del sur. Este pueblo ha sido descalificado por incomparecencia del amfitrión. En el próximo número esperamos poder hablar de sus encantos.
-Peñalsordo, también conocido como Orejilla del Sordete. Visitado en 2012.
-Castellote, inscrito en la categoría Teruel existe. Visitado en 2013.

Las valoraciones son las siguientes:

-Apartado monumentos.
Castellote cuenta con un magnífico castillo en lo alto del pueblo (y cuando digo alto quiero decir alto...) Un laberinto de calles empinadas nos acerca a esta fantástica construcción del siglo XII, reconstruida posteriormente en algunas de sus partes.
Peñalsordo no está equipado con castillo; para compensar esta falta de conexión con la Historia, el amfitrión me llevó al castillo del pueblo vecino. Creía que iba a colar...

Sin duda la mejor representación del arte moderno en Castellote es su imponente plaza de toros, de reciente construcción. Esta impresionante obra de ingeniería satisface los deseos de toda la población en lo que a ocio se refiere.
En Peñalsordo por el contrario, si se quiere disfrutar de una buena corrida de toros, hay que esperar a las fiestas del pueblo, que es cuando montan la plaza plegable...

Plaza de toros de Castellote al fondo

-Apartado naturaleza.
Peñalsordo se encuentra muy cerca del embalse de la Serena, al que se llega después de un corto y tranquilo paseo. Y la excursión más "dura" que me tocó hacer en este viaje fue a la cima del Peñón Pez. El nombre le viene porque la montaña realmente tiene un perfil que recuerda a un pez. Ideal si lo que se quiere es disfrutar de un ratito al aire libre y admirar el pueblo desde lo alto, sin matarse demasiado vaya.

Sin embargo en Castellote parecía que iba a sacar los higadillos! Caminar por aquí, caminar por allá, ahora una ruta de PR de 6 km cada vez con más pendiente (hacia arriba claro), que si ahora vamos a ver las minas, que si la vuelta a la atalaya... buf, ya vuelvo a estar cansada. Muy bonito el paisaje, eso sí, un ratito de paseo por la umbría, al lado de pinos y olivos, y luego venga a subir por la montaña empedrada.


Encrucijada de caminos en Castellote


Embalse de La Serena


Vista desde el Peñón Pez

-Apartado gastronomía.
Las votaciones en esta categoría han estado muy reñidas, ya que en ambos lugares puedo decir que me alimenté con lo mejorcito de la tierra. Y no sólo de la tierra, sino también con productos de importación, ya que lo primero que se nos viene a la cabeza al pensar en Peñalsordo son los callos envasados al vacío que venían desde Madrid! Ni siquiera nos importó que fuera viernes santo. Aquella comilona en el cortijo nos llevó casi toda la tarde; para digerirla fuimos a coger espárragos por los alrededores. Recuerdo también el secreto ibérico y la torta de la Serena, un queso similar al del Casar.

En este apartado Castellote comparte nominación (se repartirán el premio en caso de resultar ganador) con el pueblo de Tronchón. Localidad muy conocida por su queso, Cervantes lo menciona incluso en El Quijote, ya que cuenta con una fábrica artesanal. La comida fue en Casa Matilde, donde puedes degustar los garbanzos con ajoaceite, las judías con perdiz, la carne de ciervo, el rabo de toro... con un entrante de queso y jamón, no vaya a ser que sea poca cosa.



-Apartado trato familiar.
Los nominados en esta categoría son la madre de la amfitriona de Castellote y la prima del de Peñalsordo, y representan el trato ofrecido para que mi estancia fuera lo más acogedora posible. Por un lado me obsequiaron con productos caseros como el menbrillo o el salmón marinado, y por otro con los remedios para el dolor de barriga, con la colaboración de su amiga la de los callos.
En ambos casos la casa estaba totalmente equipada para soportar las inclemencias del tiempo, es que yo soy muy friolera, y tanto me da una chimenea como un brasero eléctrico, la cuestión es que se me calienten los pies.

-Aparatdo diversión.
Lo mejor para pasar la tarde en el pueblo, sobretodo si hace frío, es ir a alguno de los numerosos bares que suele haber, eso que no falte. En Castellote fuimos a uno con bolera, dos pistas modernas con barreras laterales para que fuera más fácil para los niños. Pasamos un rato muy divertido jugando y escuchando el karaoke infantil que teníamos al lado; alguien me explica ¿quién es esa tal Violetta que canta?  
En Peñalsordo creo que no dejamos ningún bar por visitar; en uno de ellos tuve que aguantar un partido del Bar$a, compensado con una cena en una mesa-brasero.

Estos son los cinco apartados en los que compiten los pueblos nominados, si queréis presentar una candidatura tan sólo tenéis que describir con detalle los encantos de vuestra villa y hacer una propuesta de lo que vais a ofrecer a la experta en pueblos. Ella decidirá si es digno de visitar.

And the winner is...